domingo 23 de enero de 2011

¿QUÉ?

Un corazón se mece en el columpio
que forman los cuernos de la luna.
Los trozos de piedra corren del diluvio
universal que rompe tu amargura.
Pero nada llora tanto como
el filo de una navaja plateada.
Ha muerto un pájaro de cuentas,
y, ahora, un camello de corbata,
y... ¡tranquila!, nadie descifrará nunca
el riguroso secreto de tu falda.
Las saetas de la máquina del tiempo
acarician las manecillas de tu olvido
y me hace señales de humo negro
la penumbra de tu miedo,
y juntos jugamos al escondite.
El poder clava sus colmillos
y corta la libertad sin alas
de un pobre hombre.
Las raíces de los elefantes
trepan por las esquinas del conocimiento,
y un tribuno esparce un beso
por los andares de la muerte.
Y en la cima de una montaña
la edad de los engaños engaña
al que pinta los crucifijos de negro.
Por eso suspira la luz de mayo
y llora de risa satisfecha
la libertad que quemó el diablo
que saluda, sorprendido, por la ventana.

21 comentarios:

Taty Cascada dijo...

Hola Enrique:
Has descifrado el secreto de su falda y de su amargura.
Un abrazo amigo, las musas hoy tejen nostalgias.

Adriana dijo...

nada llora tanto como el filo de una navaja plateada

eres absolutamente genial!

TriniReina dijo...

Los corazones siempre buscando columpios donde mecerse, siempre en nombre del amor.

Magnifico poema, Enrique.

Abrazos

Marisa dijo...

Un gran poema,
descifrando
las dudas y amarguras
del amor.

Un abrazo

camino roque dijo...

la primera frase, un tanto naïf, no me hacía entrever lo que continuaba.
desde las raíces de los elefantes hasta el diablo que saluda, las palabras van creciendo y el final ríe satisfecho.

Poetiza dijo...

Enrique, intenso y hermoso poema, fue un placer. Besos, cuidate.

DEMOFILA dijo...

Gran poema, lleno de amor, amargura, olvido, sentimientos del corazón que se deslizan a través de tu poesía llena de nostalgia.
Dices que no pida a nadie que me mate ni metafóricamente, lo pongo en mi poesía como una manera de describir el gran amor que siente ella que llega hasta a desear la muerte antes que vivir sin su amor.
Besos, hasta pronto querido amigo

Jo dijo...

pero este "que" tiene una hilera de magia

MAR dijo...

A mi también me ha gustado!
Besos para ti.
mar

paz dijo...

Gran dosis de surrealismo del bueno.
Bueniiissssiiiimmmooo

Un abrazo POETA

Recomenzar dijo...

No me gusta juzgar el arte,Adniro el tuyo la delicadeza de tus palabras que al juntarlas en tu mente vuela el poema que has escrito salido de tu alma

Anónimo dijo...

Cuando he leido este poema dije: ohh que bien quedó, pero sinceramente te digo que no lo entendí, sera "apto solo para mentes privilegiadas". Un placer leerte.

Tomás Mielke dijo...

hola, amigo Enrique

vengo para saludarte y darte las gracias por visitar mi hotel durante mi ausencia y aprovecho para leer tus magníficos versos

un abrazo

Anónimo dijo...

la unika musa que yo conosco es la musaraña, la contemplo diariamente cuando me apollo en mi ventana,hola tito,q siempre leo lo k escribes y me gusta mucho.

Belkis dijo...

Que vericuetos los del amor. A veces se nos hace imposible el descifrarlos. Un abrazo Enrique

La Zarzamora dijo...

Me gustaron esas saetas que acarician las manecillas de tu olvido.
El desamor de un amor que se mece en amarguras siempre se esconde en la penumbra de los miedos, en esos besos que " se esparcen por los andares de la muerte".
Besos, Enrique.
Un bellísimo poema.

Vega Pasión dijo...

Hola!
Precioso poema el tuyo...me ha encantado...

Me paso por aqui por recomendacion de una amiga tuya(Sari)que se paso por mi blog y me dejo la direccion del tuyo...
Pero creo que me quedare si no es molestia me gusta lo que veo...

U saludo,Vega Pasión.

Gara dijo...

Me he colado de puntillas en tu rincón y me ha gustado.

Mis felicitaciones por tan bello poema.

Un saludo

Patricia dijo...

Es profundo, hermoso..quizas una relacion conflictuada entre el humo negro, miedos y la libertad...me gusto!
feliz fin de semana, besos.

Doncel dijo...

...y esta pluma incansable,
que llena esta colina de versos.
Corazón en columpio...
diluvio de piedras...
la navaja que llora.
¡¡Viva mi Chiclana de la Fra!!
Y su poeta, Enrique Rojas Guzmán

Un abrazo

stella dijo...

Me he dejado columpiar por tus versos, me encanta como escribes
Un abrazo
Stella